EL
SACERDOTE
Cristiano
La Biblia enseña que en la única Iglesia de Cristo tiene que haber sacerdotes
con "poder" para consagrar y para perdonar los pecados, y con
"autoridad" para dirigir al pueblo de Dios y predicar la Palabra de
Dios.

Institución del Sacerdocio:
Así les dijo
Jesús a los apóstoles después de instituir la Eucaristía el Jueves Santo: Haced
esto en memoria mía (Lucas
22:19, 1Cor.11:24,25).
Es un mandato
de Jesús, una orden de Jesús, fueron "ordenados": "Haced".
Les dio el poder y la obligación de convertir el pan y el vino en el Cuerpo y
la Sangre de Cristo. Y este mandato y obligación era para los apóstoles y para
sus sucesores, a quienes llamamos "sacerdotes".
Los
sacerdotes de la Antigua Alianza ofrecían muchos sacrificios que nunca podían
quitar los pecados, como nos dice San Pablo en Hebreos 10:11.
Yo he leído
algunos escritos cristianos que aplican esta cita a los "sacerdotes"
de Cristo, y es un gran error, porque esa cita se refiere a los sacerdotes del
Antiguo Testamento, de la Antigua Alianza, de antes de Cristo.
La Santa
Misa, el sacrificio de la Nueva Alianza (Lucas
22:20), Cristo es el Sacerdote, es el que ofrece y el ofrecido,
el consagrador y el consagrado.
El sacerdote
de Cristo celebra el sacrificio en la persona de Cristo; no "en nombre
de", ni "en lugar de", sino "en la persona de Cristo",
es "otro Cristo", y el mérito y valor no son del sacerdote de Cristo,
sino de Cristo mismo,
de su preciosa Sangre
que Él mismo ofrece al Padre, la misma que se derramó en el Calvario, como
explicamos en el capítulo de la Santa Misa.
Nos dice la
Biblia que en la Iglesia de Cristo tiene que haber Sacerdotes que ofrezcan la
Eucaristía a Dios Padre. (Hebreos
5:1-3)
En muchas
iglesias cristianas hay predicadores, ministros y pastores, pero no hay
sacerdotes. La iglesia que no tiene sacerdotes con el poder de consagrar el pan
y el vino, es una falsa iglesia de Cristo.
TIENE PODER DE PERDONALR PECADOS:
Jesús,
después de resucitar, les dio a sus apóstoles el gran poder de perdonar los
pecados y de no perdonarlos, ese poder que antes lo tenía sólo Dios a todo lo
largo de la Biblia.
Y ese poder
no era sólo para los primeros cristianos, sino para toda la cristiandad, para
la Iglesia de Cristo de hoy, que tiene que tener el mismo poder que la
primitiva iglesia, porque hay una sola Iglesia, con el mismo poder que le
confirió directamente Jesús.
Así dice la
Palabra de Dios: Les dijo Jesús: Recibid el Espíritu Santo; a quienes les
perdonareis lo pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonareis,
no les serán perdonados. (Juan
20:23).
Si en tu
iglesia no hay hombres con "poder " para perdonar pecados, es una iglesia
sin "poder", es una falsa iglesia, no es la única Iglesia que
estableció Cristo. Confesión al Sacerdote
EL SACERDOTE ESTÁ RODEADO DE FLAQUEZAS:
Así lo dice
San Pablo: Él está también rodeado de flaquezas (Hebreos 5:2).
No te
extrañes si conoces algún sacerdote malo: Jesús preparó con mucho cariño a los
primeros doce: Uno lo traicionó, otro lo negó con juramento, y los otros diez
lo abandonaron en la Pasión, como estaba dicho en las Escrituras. Pero once de
esos doce son grandes santos: San Pedro, San Juan, San Andrés, Santiago, San
Mateo…
Lo mismo en
la misma Iglesia de Cristo de hoy: Encontrarás sacerdotes que no son buenos,
con fallos, que quizás algún día te hicieron a ti mismo daño. Tú sigue yendo a
la única Iglesia de Cristo, porque no vas a ver al sacerdote, sino a Cristo, no
vas a alabar ni adorar al sacerdote, sino a Cristo.
Y mira, a
pesar de todas las flaquezas, en la iglesia de hoy sigue pasando lo mismo que
en la primitiva iglesia: hay muchísimos sacerdotes que son grandes santos, hoy
día, con flaquezas, como las tenían Pedro y Juan y Mateo, pero tan santos como
ellos.
Hoy día hay
más de 500,000 sacerdotes que han renunciado a la esposa que podían tener, y a
los hijos que podían tener, para dedicarse totalmente al Señor, para servir a
Dios en el vecino. ¡Esto sí es entrega, mi hermano! ¿En qué otra iglesia has
visto tú esto?
Los millones
de sacerdotes que ha habido en la Iglesia Católica son, sin duda alguna, la
corona más linda de la única Iglesia de Cristo.
ELEGIDO POR DIOS:
El sacerdote
de Cristo es elegido por Dios, tomado de entre los hombres, a favor de los
hombres, para las cosas que miran a Dios, dice Heberos
5:1, y agrega en 5:8 "sacerdote para siempre", aunque se salga
oficialmente, seguirá siendo "sacerdote para siempre".
El sacerdote
es la niña de los ojos de Cristo. El que ofende a un sacerdote, está escupiendo
a Jesús en su cara. La mujer que seduce a un sacerdote, está haciendo la obra
de Satanás, porque Satanás odia a los sacerdotes y los ataca más que a nadie,
porque sabe que si pervierte a un sacerdote está llevando muchas almas detrás
de él.
Por eso el
sacerdote necesita muchas oraciones, y más que nadie, porque es al que más
ataca Satanás. ¡Reza por los sacerdotes, ámalos, hónralos!.
En mi pueblo
se tiene la costumbre de besar la mano al sacerdote, porque una mano como ésa,
a mí me bautizó; no me bautizó Jesús, sino el sacerdote.
Y una mano como
ésa, me dio la primera comunión, y bendijo mi matrimonio en nombre de Cristo,
con la autoridad de la Iglesia. Y una mano como ésa me perdona los pecados, y
al final de mi vida, espero que haya a mi lado una mano como ésa que me de la
última absolución y bendición.
Por eso es
que le besamos en mi pueblo la mano al sacerdote. (Por cierto que cuando
escribía la última frase, unas lágrimas quisieron asomarse a mis ojos). Yo le
pido muy de veras al Señor que en el momento de nuestra muerte haya un
sacerdote a nuestro lado. Para gloria de Dios. Que así sea.
Una última
palabra: El sacerdote está hecho por la Eucaristía y para la Eucaristía. Ser
sacerdote es lo más que un hombre puede ser en la tierra… y en el cielo.
Querido hermano sacerdote, viva "por" y "para" la
Eucaristía, no hay profesión más bella ni más grandiosa en la tierra, ni en el
cielo.
SE LE PUEDE Y DEBE LLAMAR PADRE:
Así lo dice
San Pablo: pues aunque hayáis tenido diez mil maestros en Cristo, no habéis
tenido muchos padres. He sido yo quien, por el Evangelio, os engendré en Cristo
(1 Cor. 4:15). San Pablo se consideraba
"padre"
de los que había "engendrado" en Cristo. Por eso en muchas ocasiones,
en sus cartas, llama "hijitos" a los que les escribe, porque ellos lo
llamaban "padre", y lo mismo hace Juan: "hijitos míos", y
así Pedro y Santiago en sus cartas.
Cristo en
Mateo 23:8-9 les dice a los apóstoles que no llamen a nadie
"maestro", ni "padre", ni "doctor", porque está
criticando la soberbia de los fariseos, y diciéndoles a los apóstoles que no se
asemejen a ellos. No está criticando Jesús estas palabras, sino la soberbia.
Les está
diciendo a los apóstoles que sean humildes y servidores. Pero Jesús mismo usa
la palabra "padre" en muchas ocasiones, refiriéndose a los que
engendran a la vida natural: "honra a tu padre y a tu madre",
"el que ama a su padre más que a mí", y en toda la
Biblia, cientos de veces aparece la palabra "padre" usada por Dios en
persona.
Y las
palabras "maestro" y "doctor" se usan muchas veces en la
Palabra de Dios: No están prohibidas. Puedes seguir llamando "padre"
a tu padre que te engendró, y "doctor" a tu médico, y
"maestro" al que te enseña en la escuela.
Hay algunos
malintencionados que usan est cita de Mateo 23 para
decirles a los católicos que están cometiendo un grave error llamando
"padre" a los sacerdotes. Pero nunca les dicen que dejen de llamar
"padre"
a su papá, ni "doctor" a su médico, ni "maestro" a sus
maestros en la escuela… porque saben que no tiene sentido todo esto.
Si alguien le
dice que la Biblia prohibe llamar "padre" a
un sacerdote, ese alguien es un falso profeta, es un instrumento del diablo.
San Pablo era "padre" de los que engendró en Cristo, y lo mismo Pedro
y Juan y Santiago. Y lo mismo todo sacerdote de Cristo.
El sacerdote
es "padre" porque por la predicación y por el bautismo engendra a
muchos en Cristo Jesús, y es tan "padre" como lo era Pablo en 1
Corintios 4:15… y es "padre" porque con la Eucaristía nos alimenta,
que es la misión de un padre.
El sacerdote es
PADRE ESPIRITUAL, que en muchas ocasiones es más importante que ser padre
natural. Trata de tener en tu vida un
"padre
espiritual", un padre que te enseñe en la verdad, que te aconseje, que te
guíe, que te alimente espiritualmente, que te perdone los pecados… y pídele a
Dios que ese "padre" pueda estar muy cerca de ti a la hora de tu
muerte.
Trata de
tener un "padre espiritual" y hónrate con llamarlo "padre",
que San Pablo se sentía muy honrado con sentirse "padre", y lo mismo
San Pedro y San Juan… y la Biblia no lo prohibe, más
bien lo bendice.